Capitulo 7




Cap.7

A la mañana siguiente se despertaron temprano y prepararon todo para cuando Rubén acudiera en su busca. Hacia las 11 ya estaba allí.
Metieron todo en el maletero y salieron en dirección a casa. Raúl y Tara pasaron todo el viaje escuchando música, tanto del móvil de ella como del de él.
Cuando llegaron, Raúl y Tara bajaron y Rubén se fue, ya que no vivía en la misma casa que Raúl y sus padres.
Raúl acompaño a Tara a dejar sus maletas en casa. Al entrar por la puerta, Sara, su hermana pequeña los saludo.
-¡Hola!, hermana, Raúl ¿Qué tal?- dijo entusiasmada.
-¡Pequeña!- saludo Tara, contenta de ver a su hermana.
Raúl en ese momento se dio cuenta de que Tara tenía un tacto especial hacia los niños, como con Sofí.
-Hola Sara, ¿Cómo estás?- saludo él a la niña que le miraba con los ojos chispeantes.
-Muy bien, ¡mirad!- y sonrió exageradamente para que la pareja viera que le faltaba un de los dientes superiores.
-¡Ala!, que bien ¿no?, ¿Qué te a traído el ratoncito?- pregunto Raúl.
-Me ha traído esto- dijo señalando los pendientes que llevaba puestos.
-Qué bonitos- dijeron los dos al unisono, eso hizo que la pequeña sonriera.
-Gracias- dijo ella y salió corriendo en dirección a la cocina.
-¡Mama!- llamo Tara.
-¡Hola!, estoy aquí- le llamo desde fuera- ¿Cómo ha ido todo?-  Les preguntó cuando los vio salir de la casa.
-Estupendamente- dijo Raúl.
-Si- rio tara.
-Raúl, ¿quieres quedarte a cenar?- pregunto Oihana, la madre de Tara.
-Me encantaría- contestó satisfecho.
-Estupendo, os llamo a la hora de cenar- y se despidió de la joven pareja con una sonrisa mientras ellos entraban dentro.
Subieron a la habitación de ella y Raúl se dio cuenta de que no estaba muy decorada, tenía unos cuadros de Audrey Hepburn, una cama grande, algún que otro armario y librería y su sitio preferido de la habitación, la ventana que tenia acomodada como sofá donde siempre la veía o leyendo o escribiendo.
En ese instante a Raúl se le ocurrió una gran idea.
-Tara, ¿y si pegamos todas nuestras fotos que sacamos aquí?- y señalo una pared totalmente blanca.
-Me parece una idea genial- dijo  ella.
Sacaron todas las fotos, las desparramaron sobre la cama y empezaros a hacer un divertido collage.
-Tendremos que sacarnos más para completar el mural- dujo Tara al ver que solo ocupaban una cuarta parte de la pared.
-No lo dudes- y la besó.
Antes de que bajaran a cenar, Raúl y Tara aprovecharon para acurrucarse abrazados en el sofá-ventana de Tara ya que, hasta el fin de semana no podrían quedar, aunque se vieran todos los días.


-¡A cenar todos!- se oyó la voz de Oihana desde el piso de abajo.
Todos cenaron muy a gusto disfrutando de la compañía de los demás y escuchando las aventuras de Tara y de Raúl, sin mencionarles el altercado con la amiga de Raúl.
Al terminar, Tara acompaño a Raúl a la puerta de la casa. Antes de despedirse se besaron dulcemente.
-Ahora hablamos, ¿no?- dijo él señalando el hueco entre ambas casas donde coincidían sus dormitorios.
-Claro que si- se besaron una última vez antes de que Tara cerrara la puerta.
Los dos echaron a correr cada uno en una dirección para poder verse otra vez a trabes de sus ventanas.
Ella llego primero y le dio tiempo a observar el mural y acomodarse en su sofá-ventana antes de ver como entraba él en su habitación.
Antes de saludarla, Raúl se desnudo y se puso el pijama y al girarse hacia la ventana, vio que ella hacía lo mismo. Cuando terminaron, se aproximaron a  sus correspondientes ventanas.
-¿Mañana quieres que vallamos justos?-preguntó él.
-Claro- sonrió- pero no tengo ningunas ganas de ir al insti de nuevo- los dos suspiraron y se sonrieron- Pero si estas tu.. es soportable- y le guiño un ojo.
-Lo mismo digo- dijo y vio como Tara bostezaba- buenas noche preciosa.
-Buenas noches amor- tara cerro la ventana y la volvió a  abrir apresuradamente cosa que hizo sonreír a Raúl- a y… te quiero.
-Yo también- y ambos cerraron las ventanas.
Los dos veían como el otro se metía en la cama y se durmieron pensando uno en el otro….





VUELVE A EMPEZAR EL INSTITUTO
PARA TARA Y SUS AMIGOS
SÍGUELES EN SUS NUEVAS AVENTURAS


RIMA :)





Capitulo 6






Cap.6



A la mañana siguiente, él fue el  primero en despertarse. La espió mientras dormía, era preciosa y se alegraba de haber arreglado lo sucedido con Samanta y así poder seguir disfrutando de ella sin que nada se hubiera torcido entre ellos, es más, reforzó su amor.
Se inclino hacia delante y le beso el cuello que hizo que Tara se despertara.
-Buenos días- dijo un poco aturdida pero feliz.
-Buenos días princesa, ¿has dormido bien?- y le sonrió.
-Estupendamente- y lo besa.
Aquella noche el habría querido que pasara algo más pero no la quiso presionar y iba a esperar a que estuviera preparada, no la quería volver a perder.
-Hoy es nuestro ultimo día aquí- anuncio él, le levanto, puso música y se puso a bailar como un loco.
Tara seguía en la cama y ver a Raúl bailando en boxers tan feliz le hizo mucha gracia. Mientras la canción de
''Chris Brown, Don't wake me up'' sonaba, siguieron siguieron entre risas y juegos hasta que llego la hora del desayuno.
Bajaron a la planta baja a desayunar y en ese mismo instante sonó el teléfono, mientras Raúl iba a atender, Tara comenzó a prepararlo todo.
A los dos minutos Raúl volvió.
-Mi tío y Sofí se han ido, volverán para la hora de cenar, asique...-se acerca a Tara y la coge por la cintura- estamos solos- y la besa.
-Que peligro tienes- y Tara se escapa de sus manos y sale corriendo por el salón, él la persigue y cuando por fin la atrapa, la pone en el sofá.
-Tienes ganas de jugar e..-y le hace una pedorreta en el estomago con la boca y eso hace que tara estalle en una carcajada.
Después de luchar un poco en el sofá se rindieron y decidieron desayudar entre risas y miradas pícaras.
Al terminar de desayunar Raúl alcanzo su cámara y empezó a perseguir a Tara por todas partes sacando le muchas fotos.
Le saco muchas fotos, un par dentro de casa, una tocando el piano y otra detrás de un tulipán.
Le hizo más de una vez cambiarse de ropa y después subirse a la colina. de todas las formas que se le ocurrían  con todo tipo de ropa accesorios y posturas y todo quedaba grabado en la cámara de Raúl.
Después de comer, y también acompañados de la cámara, fueron en bici a la playa. Él iba en la parrilla de la bici y ella lo llevaba .Llegaron a una bonita plata de aguas cristalinas que lo primero que quisieron hacer era meterse al agua.Tara fue a meter un poco los pies para comprobar como estaba el agua y al ver que estaba genial fue corriendo a la toalla donde aguardaba Raúl.
-¿Vienes al agua?-Pregunto ella.
-Si,un minuto-contesto.
Antes la mirada de Raúl, Tara se puso en bikini y camino hacia la orilla. Estaba tan distraída con el paisaje que no vio venir a Raúl que la cogió en brazos y la metió en el agua con el.
Fue una tarde muy divertida, después de estar en el agua, se tumbaron en la arena y se rebozaron uno encima del otro, como niños pequeños.
Tara agradecía aquella invitación a esas maravillosas vacaciones junto al chico que quería.
Bien entrada la tarde, se despidieron de aquellas vacaciones mirando juntos la puesta de sol tan bonita, ya que pronto tenian que volver al instituto y todos los problemas que acarrea eso.

Volvieron en bici, pero esta vez fue Raúl quien llevaba a Tara.
Cuando llegaron a la casa, allí estaba el tío de Raúl y Sofía, que fue corriendo a donde Tara.
-Prima Tara, mañana ya os vais ¿no?- pregunto curiosa, la pequeña.
-Si- contesto, regalandole una tímida sonrisa a la niña qu ya la consideraba su prima.
-Pues ten, para que te acuerdes de mi- y la pequeña le entrego un collar que tenia inscrito ''SyT''.
-Muchísimas gracias, lo cuidare muy bien- abrazo a aquella niña que la miraba con entusiasmo y hace unos días no era mas que una extraña.
Despues de cenar se fueron a la cama temprano para poder partir por la mañana hacia casa.
-Gracias- soltó de repente Tara cuando se acostaron.
-¿Por qué?
-Gracias por haber sido tan amable desde el primer día que nos conocimos, cuando estaba enferma, por haberme traído aquí, por ser tan...-no pudo terminar la frase.
-Si tu no fueras única no lo habría hecho, eso y mucho mas,te quiero Tara, y no quiero que nada ni nadie nos separe-le dijo el.
Después de besarse un par de veces se durmieron uno al lado del otro sabiendo que el hermano de Raúl los esperaría mañana para llevarlos de vuelta a casa.














VIDEO

UNA PEQUEÑITA ENTRADA DE 
MI NOVELA TARA

Capitulo 5


Capítulos. Tara







Cap.5



A la mañana siguiente cuando Raúl se despertó, estaba completamente solo, Tara ya se había levantado y no estaba en la habitación.
Se cambió de ropa y bajo a la cocina donde estaba ella desayunando.
-Buenos días, ¿has dormido bien?- Pregunto él.
-Buenos días- lo besó ella como saludo- estupendamente ¿y tú?
-Perfectamente- le contesto con una de sus habituales tímidas sonrisas.
En ese instante entro en la cocina la prima pequeña de Raúl, Sofía.
-Buenos días- y abrazo a Tara y luego a Raúl.
-Buenos días- la saludaron los dos.

La mañana trascurrió tranquila, se despidieron de Rubén que volvería el miércoles a por nosotros.
A la hora de comer, cocinaron Tara y Sofría y les quedo un estofado de carne magnifico.
-Ven conmigo Tara- la arrastro la niña a la calle, después de comer.
Las dos salieron al patio trasero de la casa, que dejaba a la vista muchos tipos de diferentes plantas exóticas y con una fuente en el centro con varios bancos de piedra blanquecina desgastada por el transcurso de los años a los lados de la fuente. Se sentaron en uno y charlaron de muchas cosas.

Al mismo tiempo en el interior de la casa
-Raúl tienes visita- anunció su tío.
-Ya voy- se levanto del sillón desgastado en el que estaba acomodado viendo la tele y se acerco a la puerta.
-Hola- saludo su visita.
-¿Que quieres Samanta?- pregunto él con cierto desinterés.
-Yo también me alegro de verte- dijo ella con ironía.

En ese mismo instante en la parte trasera de la casa
-Voy a buscar a Raúl, ahora vengo pequeña- le dio un beso en la mejilla a Sofía y entro en la casa.
-¿Dónde está Raúl?- le pregunto Tara al tío Jon al verlo en el sofá.
-Esta hay- y le señala la pregunta principal- tiene visita, una chica y se respira mucha tensión entre ellos.

Fuera de casa
-Vamos Raúl, no hagas como sí no hubiera pasado nada- dijo ella.
-Eso fue hace mucho tiempo- dijo él molesto.
En ese momento Tara salió al exterior de la casa y Samanta al darse cuenta de quién era aquella chica, se lanzo a los brazos de Raúl y lo besó ante la atenta mirada de Tara que se fue llenando de lágrimas y se fue corriendo a la colina.
-¿Eres tonta? ¡Vete, no quiero verte!- grito el apartándola bruscamente.
-Pensaba que te había gustado- dijo ella indignada.
-De ti no me gusta nada, vete, ya no haces nada aquí- dijo y salió corriendo en la misma dirección que tomo Tara para huir.

Ya en la colina
‘’Como ha podido hacerme esto, engañarme de esta forma, como ha podido’’  No para de repetir estas palabras en su cabeza mientras cientos de lagrimas inundaban su cara.

En ese mismo instante al pie de la colina
La vio estaba sentada donde estuvieron ayer los dos, tiene la cabeza entre las manos y se ve que está llorando desconsoladamente.
Se acerco a ella cautelosamente y se sentó a su lado pero dejando un espacio.
-Vete- le dijo ella.
-Deja que te lo explique por favor- suplico él.
-Te… te escucho- le contesto con torpeza.
-La chica con la que me acabas de ver es… Samanta mi ex novia, sigue con la idea de que podemos volver a tener algo- suspira y sigue hablando- siento mucho lo que a pasado, no la quiero a ella, te quiero a ti, créeme por favor.
Tara se levanta y se aleja y antes de perderle de vista le dice:
-tengo que pensar- y se va.

Cinco minutos después en el patio trasero de la casa
Tara llora desconsoladamente en uno de los bancos de piedra. Sofía entra con una rosa branca en la mano y se sienta a su lado.
-Es de Raúl, para ti- y le entrega la flor, la favorita de Tara, y Raúl lo sabía.
Tara intenta sonreír.
-Gracias.
-Sé lo que ha pasado, no culpes a mi primo, conozco a esa chica, es una amiga de mi primo y más de una vez le ha hecho lo mismo que hoy, sé que estas enfadada con él pero piénsalo bien por favor, el no tiene la culpa- de un salto baja del banco y entra en la casa.
Tara decide actuar, se levanta, coge la rosa y se va a la colina. Allí esta él, esperándola, guapo, como siempre, pero dolido por lo que ha pasado entre ellos.
La ve, está llegando hasta él con la rosa en la mano y las mejillas rosadas de haber llorado.
Le tiende la mano y Tara se sienta entre sus piernas, apoya la cabeza en el hombro de él y se deja embaucar por su aroma.
-He hablado con Sofía- dice de repente- me ha contado que no es la primera vez que esa chica viene a hacerte eso asique… te perdono…
Raúl reconfortado, la besa con dulzura.
-No sabía cómo actuar, si me perdonarías, tenía miedo… de perderte…
-No me vas a perder- y lo besa, para calmarlo.

 Transcurrieron el resto de la tarde en la colina y cuando cayó la noche, después de disfrutar de una esplendida puesta de sol bajaron a cenar. 
Al concluir la cena se fueron directos a dormir, todos los sentimientos y tensiones acumulados los habían dejado exhaustos y conciliaron el sueño plácidamente uno junto al otro.