Capitulo 15


Cap. 15



Tara miraba sus pies mientras sostenía un café entre sus manos, sentada en un banco del hospital.
El sonido de la puerta al abrirse le hizo salir de ese trance y vio como Raúl se acercaba a ella con mirada distante.

-Se pondrá bien- dijo el, pero no pudo contener las lagrima y se abrazo a Tara.
-Tranquilo, estoy aquí.

Unos minutos más tarde, la madre de Raúl le pidió a Tara que se lo llevara a casa y que lo cuidara mientras su padre estuviera en el hospital. Haciendo caso a sus peticiones, Tara acompaño a Raúl a su casa y le preparo algo para comer. Al terminar, Tara pensaba dejarlo solo para que pudiese estar tranquilo.

-Quédate esta noche conmigo… por favor- le pidió Raúl mientras ella ya estaba dirigiéndose a la puerta.
-Está bien- accedió ella y se sentó junto a él en el sofá.

Permanecieron en el sofá hasta bien entrada la noche. Cuando Tara vio que Raúl comenzaba a cabecear lo condujo a su cuarto medio adormilado, le puso el pijama y se metió en la cama con él.

Suena el teléfono, Tara se despierta sobresaltada y corre al encuentro del ruidoso aparato.

-¿Si?- Contesta ella sin abrir los ojos, justo para descolgar.
-¿Tara? Hola, soy la madre de Raúl, ¿Qué tal esta?
-Buenos días, si, bueno todo lo bien que se puede estar ahora, aun duerme, si quieres hablar con el…
-A no tranquila, no hace falta- la interrumpe.
-¿Necesitas que haga algún turno o me pase por allí a llevarte algo o lo que sea?
-De momento todo bien, gracias.
-Y… ¿Cómo está?- pregunta Tara esperando que no sea una pregunta inadecuada.
-Bueno ya sabes… estas cosas llevan su tiempo y apenas sabemos algo, según los médicos todo va con normalidad- dijo ella entre suspiros.
-Bueno, algo es algo- dijo tara antes de oír un portazo en el piso de arriba- parece que el dormilón se ha despertado…
-Lo siento he de irme dile que luego me llame…- y antes de que tara dijera nada escucho como comunicaba el teléfono.

Tara dejo el pequeño aparato en el mismo sitio donde lo encontró y se dirigió al pie de la escalera.

-Buenos días feo, ¿Qué tal has dormido?-pregunto ella al ver a Raúl asomarse.
-Bueno… bastante bien sabiendo que estabas conmigo, aunque me he asustado al no verte a mi lado al despertar- confeso el mirando al suelo.
-Tranquilo, no sería capaz de dejarte solo.
-Gracias.

Bajo y ambos desayunaron leche con algún que otro rastro de galletas que quedaban en la despensa.
Ese día transcurrió tranquilo bastante tranquilo, sin ninguna novedad proveniente del hospital ni por parte de Raúl ya que parecía que estaba en otro mundo.
A la noche, cenaron en casa de Raúl y Tara se fue a su casa a dormir, a petición de él, que prefería estar solo para pensar.

Subió las escaleras, entro en su cuarto, se puso el pijama, pero no no se metió en la cama, se sentó en el sofá de su ventana. Desde allí tenia visión de todo su cuarto y detuvo la mirada en una pared, donde estaban pegada sus fotos con Raúl, las miro detenidamente durante unos minutos y después giro la cabeza para mirar a trabes de la ventana, desde podía verlo. No hacia gran cosa, estaba sentado en su cama, rasgueando las cuerdas de su guitarra que sostenía sobre sus piernas. Parecía cantar algo pero a penas era capaz de leer sus labios y menos de escuchar sus palabras.

Se quedo engatusada mirando la imagen de él durante un buen rato hasta que este dejo el instrumento, apago la luz y se metió en la cama. En ese momento, Tara tomo su portátil y escribió una nueva entrada en el blog que hace poco decidió abrir para escribir sus pensamientos e ideas.

Párrafo a párrafo fue escribiendo como se sentía por todo lo que estaba ocurriendo en su vida, subió lo escrito y se metió en la cama pero antes de conciliar el sueño le llego una notificación de que alguien había comentado la entrada del blog que acababa de escribir. Aquella persona, que ya había comentado anteriores veces en su blog, le daba ánimos para no tirar la toalla y seguir apoyando a todos aquellos a los que afectaba los sucesos de los últimos días…
Leyendo aquello Tara se quedo dormida con el portátil sobre la tripa y durmió profundamente dejando a un lado todas las preocupaciones que la atormentaban estos días.  Quien sabia que le depararían los próximos días, pero estaba prepara para lo que sea.

O eso creía ella…


Hola a tod@s siento no haber subido capítulos en tanto tiempo, me quede estancada en un punto en el que no tenia en que basarme para escribir pero ahora, después de bastantes sucesos, ya lo tengo y tengo muchísimas ganas de aplicarlo en el blog. Espero que disfrutéis tanto de la novela como lo hago yo mientras la escribo. Hasta la próxima (que no será mucho tiempo)
Maddi Rivas.

Para los fans de Tara

Intentare volver a empezar con la novela ya que la tengo un tanto apartada.
Un saludo a todos.
Maddi

Club literario de ''Vidas de tinta y papel''

Hoy estaba paseando por el blog: http://vidasdetintaypapel.blogspot.com.es/ y leí que estaba creando un grupo literario y entonces decidí apuntarme, ya que doy una lectora y escritora compulsiva.

Si queréis uniros, os dejo el link: http://vidasdetintaypapel.blogspot.com.es/p/club-literario-vidas-de-tinta-y-papel.html

Yo me e apuntado en el apartado de:
-Escritor/a
-Lector/a compulsivo/a
-Blog Novela

Los dos primeros por mi otro blog: http://maddirivas.blogspot.com.es/

Os invito a apuntaros a esta nueva experiencia para conocer gente nueva, un saludo:
Maddi

Capitulo 14. Especial San Valentín




San Valentín

El ruido del autobús a penas les dejaba pegar ojo pero teniendo toda la noche por delante había que hacer un pequeño esfuerzo para descansar. Eran las tres de la mañana llevaban nueve horas de viaje y aun les quedaban 4 para llegar a Barcelona. Tara llevaba dormida una hora apoyada en el hombro de Raúl pero él no podía pegar ojo.
A penas quedaba media hora para llegar a La Sagrada Familia, donde los iba a dejar el bus, Tara se despertó.
-Hola dormilona- la saludo en un susurro Raúl.
-Hola- contesto ella con el mismo tono de voz que él-¿Qué hora es?
-Son casi las siete de la mañana- dijo después de darle un beso en la frente- mira, se ve todo.
Tara se asomo a la ventana, ya que ella estaba en el asiento que daba al pasillo. Se veía todo Barcelona: la playa, la sagrada familia, el Parque Güell… Era normal que fuese la ciudad preferida de Sara.
Llegaron a la puerta de la Sagrada Familia y descargaron el equipaje del autobús.
-¡Tara!- se oyó de fondo y tanto Tara como Raúl se giraron.
-¡Rocío!- grito Tara al ver a la chica y salió corriendo en dirección hacia su amiga y le dio un abrazo- como me alegro de verte.
-Yo también, ¿Cómo estás? ¿Donde esta Raul? ¿Qué tal el viaje?-
-Calma, calma que no es un interrogatorio-dijo Tara entre risas- hay esta mira- dijo Tara cuando su novio se acerco a la pareja de chicas.
-Hola sola de nuevo, encantado de verte-dijo ella.
-Igualmente- dijo Raúl.
-Bueno parejita ¿vamos? Sam nos espera en el piso- dijo Rocío- ¿os ayudo con algo?
-No tranquila, apenas he traído cosas- dijo Tara- no me gusta traerme todo el armario.
Rocío los condijo por Barcelona hasta que llegaron a un edificio cercano a La Pedrera, era gris y no tenía mucho encanto pero, era Barcelona, no se podían quejar por eso. Subieron por unas interminables escaleras hasta la azotea. Al entrar vieron un pisito muy acogedor, estaba casi todo decorado con madera y cuadros vistosos.
-Este, es vuestro piso, Sam y yo estamos abajo, dejad las cosas y acomodaros si queréis y después de comer os lo presento- dijo Rocío antes de irse.
-Vale, muchísimas gracias- agradeció Tara.
-No hay de qué mujer- dijo Rocío y salió por la puerta.
-Creo que nunca nos hubiéramos imagina esto en nuestro primer aniversario de San Valentín- dijo Raúl dejando las cosas en el suelo y acercándose a Tara.
-Lo sé, es una pasada- le contesto.
-Tara, ¿ya te he dicho que te quiero?
-No sé, puede…-dijo ella irónicamente.
-Pues por si no te lo he dicho- le dice guiñándole un ojo- Te quiero muchísimo.
-Yo a ti también- y lo besó.
Hablaron unos minutos más y fueron a investigar el piso. Era muy acogedora: tenía una pequeña cocina, una habitación de matrimonio, un baño y un amplio balcón.
Al terminar la inspección del territorio dejaron las cosas en la habitación y fueron la preparar algo para comer, que no habían tenido tiempo para desayunar.
-¿Qué estás haciendo?- le pregunta Tara a Raúl mientras este trasteaba en la cocina.
-Pues buscar harina para hacerte tortitas princesa
-¿En serio?- dijo ella sorprendida.
-Aquí esta- dice el cogiendo el paquete entra manos- ¿Cómo no te voy a hacer tortitas? Sabiendo lo mucho que te gusta como cocino- ponte cómoda.
Y así lo hizo, acerco una silla a la cocina y se sentó en un sitio desde donde pudiese ver como cocinaba Raúl.
-Mm… están deliciosas- dejo Tara dándoles un buen mordisco a sus tortitas.
-Les he puesto un poco de canela, ¿te gusta?
-S…sí- dijo ella con las boca llena. Cosa que hizo sonreír a Raúl.
Se terminaron el desayuno y después de fregarlo todo se fueron a relajar a la terraza.
-Adoro Barcelona, es preciosa- dice Tara.
-Lo sé, es una buena ciudad para vivir-dijo él.
-Hola parejita- dijo Rocío saliendo a la terraza- hay alguien que tenéis que conocer.
En ese momento salió junto a ella un chico alto, moreno y bastante guapo, tenía un parecido a Raúl.
-Hola, me llamo Samuel, pero todos me llaman Sam, encantado- dijo dándole la mano a Raúl y dos besos a Tara- ¿qué os parece el piso?
-Es muy bonito y acogedor, muchas gracias por habernos dejado venir- dijo Tara.
-Sí, nos encanta- concluyo Raúl.
-No hay de que- dijo él-  es mejor ser más gente.
Hablaron durante bastante rato, de muchas cosas diferentes y las chicas contaron lo que hicieron en Londres y las anécdotas que tenían con Sara y sus locuras.
-Bueno, entonces mañana a las once pasaros por nuestro piso y vamos a comer al Mc Donalds.
-Vale, hasta mañana, dijo Tara- y tras despedirse cerró la puerta. 
-¡Princesa, ven!
-¿Qué pasa feo?- dijo ella acercándose a donde estaba el.
-¿Te apetece ver una peli?
-Vale, me parece genial, tú elijes.

Ya empezaba a anochecer y tras comer y ver la película salió a la terraza.
-Ahora vengo voy a por un suéter que tengo frio- dijo Tara.
-Está bien, no tardes.
Tara entro al interior y se dirigió al cuarto principal. Entró y nada más entrar vio sobre la cama un regalo que en la tarjeta tenia puesto su nombre. Se acercó y tomo en sus manos el paquete de envoltorio dorado, lo abrió, y pudo ver q en el interior había varios bales: por un beso, por un momento… y al final ponía ‘’ feliz San Valentín princesa’’. Tara sonrió, se puso una sudadera de él y cogió un regalito que tenía para él.
Salió al balcón de nuevo, y lo vio, estaba tumbado en el tejado mirando a las estrellas. Él no de movió, pero era consciente de su presencia.
-Ven aquí- le dijo palpando el sitio que estaba junto a él. Tara le hizo caso y se tendió junto a él con la cabeza apoyada en su hombro.
-Se que no es gran cosa pero esto es para ti- dijo Tara rompiendo el silencio, y le tendió la cajita larga que tenía entre sus manos. Él la cogió con cuidado y la abrió, en el interior había un collar  en forma de ‘’´T’’.
-Yo tengo la otra parte- dijo tara y apartando la sudadera de su cuello dejo ver un colgante en forma de ‘’R’’.
-Me encanta.
-¿De verdad?
-Claro que si- dijo él, mientras se inclinaba para besarla y después se puso el collar que le había regalado.
-Te propongo un juego- dijo Raúl.
-¿Otro de tus juegos?- pregunto Tara entre risas.
-Claro que si- respondió él también riéndose- el juego consiste en que yo te digo dos cosas y tú dices la que prefieres, no vale escaquearse.
-Vale, empieza tú- dijo ella.
-Qué preferirías, ¿estar aquí conmigo o de fiesta?- empezó él.
-¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que estar contigo.
-Vale vale, no me mates- dijo el levantando las manos en son de paz- te toca.
-Qué preferirías, ¿una chica estupenda que lo tuviera todo o yo?
-¿Qué clase de pregunta es esa?- dijo él imitando la voz de ella, pero luego se puso serio- no hay nadie que se compare a ti, eres perfecta tal y como eres y no quiero que pienses lo contrario- el comentario hizo que Tara se ruborizara y él la abrazo con fuerza.
-Te toca- dijo ella.
-Qué prefieres, ¿un beso ahora o luego?
-Ahora- dijo ella y acto seguido el se inclino para besarla de una forma tan dulce que tara se dejo caer en su pecho.
Unos minutos más tarde, ya se habían cansado del juego y permanecían tumbados mirando a las estrellas.
-¡Tara mira!- dijo Raúl, cosa que hizo que ella abriera los ojos- una lluvia de estrellas, pide un deseo.
Después de pronunciar esas palabras, los dos cerraron los ojos y pidieron un deseo.
-¿Qué has pedido?
-Si te lo digo no se va a cumplir- protesto ella.
-Yo hare que se cumpla.
-Es que… me da vergüenza- dijo ella bajando la mirada para que el no le viera poniéndose roja.
-No te tiene que dar vergüenza, ¿qué es?- pregunto él, que estaba muy intrigado.
Tara se acerco a él para susurrarle a la oreja el deseo que acababa de pedir:
-Que se repita lo que paso en navidad…
-¿Eso?- pregunto él entre risas al ver que tara se ponía roja como un tomate- No te tienes que avergonzar princesa- aseguro el abrazándola por la espalda, ya que llega se había dado la vuelta- que se par que… mi deseo también era ese- le susurro él.
-No me mientas.
-No te miento, y al saber que tu también lo piensas estoy más tranquilo- aseguró él y le beso la nuca, provocándole un escalofrió a Tara- ¿quieres?
-Me siento igual que aquella vez- dijo ella, y él lo entendió perfectamente.
-Tara, si no quieres, sabes que tiene que decírmelo, no voy a hacer nada que tú no quieras, te quiero y si te sintieras mal me moriría. Cuando él termino de hablar Tara se abalanzó a sus brazos.
-Yo también te quiero, y no tengo miedo.
Cuando las miradas decían más que las palabras, Raúl la ayudó a bajarse del tejado y cogiéndola en brazos la llevo a la habitación de matrimonio.


Raúl estaba despierto, la luz de la mañana era cegadora y se dirigió a cerrar las cortinas para que ella no de despertara, pero ya era tarde, ella lo observaba de entre las mantas. Estaba de pie junto a la ventana, llevaba unos ajustados bóxers negros y el contante que le había regalado, colgando de su musculoso pecho. Tara se mordió el labio pensando lo que acababa de pasar entre esas mantas hace apenas una horas, había sido maravilloso, mucho mejor que la primera vez y… Raúl se dio cuenta de que estaba despierta y además roja como un tomate.
-Buenos días- dijo con una amplia sonrisa- ¿En que piensas?
-En nada- dijo ella dándose la vuelta y escondiéndose entre las mantas, pero sabía que era inútil.
Raúl se acerco a la cama y se metió bajo las mantas para acercarse a ella, se había ido a la otra punta de la inmensa cama y estaba hecha una bola.
-Vamos princesa, dime, ¿en qué pensabas?- dijo él abrazándola. El contacto físico hizo que tara se estremeciera.
-Estaba pensando en lo que acaba de pasar- admitió ella.
-¿Y bien?, ¿te ha gustado?- dijo él divertido.
-No ha estado mal- dijo ella con una sonrisa picara.
-¿Qué no ha estado mal?, me ofendes princesa- Tara lo había conseguido, Raúl se había picado y le había dado la espalda.
-Vamos tonto, sabes que es broma- dijo ella poniéndose seria- ha sido genial, aun yo para estas cosas… soy una principiante- las últimas palabras hicieron que Raúl la mirara y sonriera.
-De eso nada, tú también has estado genial, aunque los dos tenemos mucho que aprender y eso solo se consigue practicando- dijo él con una sonrisa.
-¿Tú crees?
-Por supuesto- dijo él cogiéndola de la cintura- y te aseguro que seré el primero de la clase en esta materia- dijo él, y los dos se echaron a reír.
Estuvieron juntos unos minutos más hasta que su silencio fue interrumpido por el tono de llamada de él.
-Solo será un minuto- dijo abandonando la cama.
Fue bastante más de un minuto y Tara decidió ver qué pasaba. Se vistió el pijama completo y abandono la habitación. Al salir vio a Raúl sentado con cara distante en el sofá que había en la sala de estar. Tara se apresuro a sentarse a su lado y abrazarle.
-¿Qué ocurre Raúl?
-Mi padre… mi padre ha tenido un accidente… y esta… está en coma- al pronunciar esas palabras unas lagrimas mojaron el rostro del chico que fue abrazado por Tara.
-Tranquilo Raúl, se pondrá bien- al pronunciar esas palabras vio que el chico temblaba- ahora vengo- y salió dispara a la habitación, saco el pijama del chico y se lo llevo. Le ayudo a ponérselo y después dejo que él llorara todo lo que necesitara.
Cuando se calmo Tara le seco el rostro con la manga de su pijama y dijo con cautela:
-Raúl, volvamos, no quiero que estés aquí por mi sabiendo que tu padre esta a cientos de kilómetros, hablare con Rocío y le explicare lo que ha pasado, todo saldrá bien.
-Tara… te quiero
-Y yo a ti.
Hicieron las maletas y recogieron el piso dispuestos a volver a casa.
-Muchas gracias por todo Rocío. Le agradeció tara dándole un abrazo.
-No hay de que amiga, es una pena que no os quedéis más, pero sabes que podéis volver cuando queráis.
Se despidieron y se subieron al autobús que los volvía a llevar a Londres.
-Tara, muchas gracias, has perdido al oportunidad de ver Barcelona por… mí- dijo Raúl.
-Tranquilo, Barcelona no se va a mover de su sitio, tu eres más importante y tendremos más de una oportunidad para volver, ahora mejor duerme- le aseguro ella y le dio un beso en la frente cuando se apoyo en su hombro para dormir.
Tara solo pensaba en una cosa, trece horas y pasara lo que pasara estaría siempre a su lado, cualquier cosa…




Con colaboración de una amiga mía :)
RIMA


Capitulo 13



Cap.13

Después de unas navidades increíbles junto a Raúl, tuvieron que volver a la rutina diaria del instituto. Aquella semana después de navidad prometía bastante, ya que llegarían los alumnos de intercambio de España. Tara estaba ansiosa por saber que chica española se alojaría en su casa en los próximos días.
Como todas las mañanas, Tara y Raúl quedaron para ir juntos al instituto y al llegar se juntaron con sus amigos, hablaron de cómo les habían ido las vacaciones hasta que toco la campana para entrar a las aulas.

…Esta es Marta que ira con… Micaela…

Tara estaba haciendo caso omiso a lo que el profesor de Español les decía, le era indiferente quien iba con quien, estaba inmersa en sus pensamientos, tanto, que no se dio cuenta que la mencionaron.

-Señorita Tara- la volvió a llamar el profesor, esta vez captando su atención- esta es Rocío.

Entonces, Tara examino a la chica que estaba junto al profesor. Era de mediana estatura, con unos grandes ojos marrones y un pelo muy largo. Aquella chica la miraba con entusiasmo y sabía que se terminarían llevando bien.

-Hola- dijo Rocío torpemente, no se la veía muy cómoda con el inglés, pero se acostumbraría.
-Hola, encantada de conocerte- y se dieron dos besos en forma de saludo- ¿es la primera vez que vienes a Londres?
-Sí, siempre quise venir aquí, estoy muy contenta de haber podido venir- y le dedico una amplia sonrisa.
-Lo pasaremos genial, ya lo veras- le aseguró Tara.

Al terminar las presentaciones de todos los alumnos de intercambio, Tara condujo a Rocío al patio exterior del edificio para presentarles al resto del grupo.

-Hola chicos- saluda Tara al acercarse al grupo de amigos- esta es Rocío, la española que se queda en mi casa esta semana.
-Hola a todos- saluda ella un poco tímida.
-Hola Rocío, soy Raúl- saluda él intentando darle confianza- ellos son: Rubén, Mía, Jaime, Mireia, Jorge y Natalia- los presenta.
-Hola- dicen todos al unísono.

Se pasaron el resto del recreo hablando de España, Rocío les explico cómo era, que se comía que costumbres había y muchísimas cosas más. Sus costumbres se parecían a las que tenían el resto del grupo pero les gustaba verla tan cómoda hablando de su país natal.
Después de terminar las horas de clase, se reunieron con Raúl y volvieron a casa.

-Hola mama- saludo Tara- ya hemos llegado.
-Hola chicas- las saluda Oihana saliendo de la cocina limpiándose las manos en el delantal- Hola, soy Oihana, bienvenida a nuestra casa.
-Hola, soy Rocío, muchas gracias por dejar que me quede con vosotras- le agradeció ella después de darle dos besos a la mujer en modo de saludo.
-Hay una persona más que quiero q conozcas- anunció Tara- ven, dejemos tus cosas en mi habitación y te la presento.

Subieron al piso de arriba y entraron en la habitación de Tara donde habían colocado una segunda cama para Rocío. Dejaron todas las cosas sobre las camas y después Tara condujo a Rocío hacia la habitación de su hermanita.

-Sara, ¿podemos entrar?- pregunto Tara antes de abrir la puerta.
-Sí, pasa- dijo ella tan alegre como siempre.
-Hola hermanita, esta es Rocío, es española y se quedara con nosotras una semana- le explico y acto seguido la niña se abalanzo sobre Rocío para darle un abrazo de bienvenida.
-Hola Rocío, soy Sara, me alegro de que te quedes.
-Hola pequeña, yo también me alegro de quedarme- y las tres chicas se rieron.

El resto de la tarde se lo pasaron en la habitación de Sara jugando con ella y pasándoselo bien, cosa que hizo que Rocío se soltara y se llevara muy bien con Tara.




-Buenos días dormilonas- les grito Sara entrando en la habitación de su hermana.
-¿Pero tú estás loca?- protesto Tara.

Entonces Rocío tuvo una idea y se hacerlo a Tara para susurrarle su plan al oído. Tara asintió y las dos se armaron con sus cojines y atacaron Sara. La pillaron y la tiraron a la cama haciéndole cosquillas hasta que no pudo más.

-Vale, vale ¡me rindo!- grito la pequeña, y as tres se rieron.
-¡Chicas a desayunar!- las llamo Oihana de la cocina. Las tres bajaron a  trompicones por las escaleras y aparecieron en la cocina donde las esperaba ella.

Terminaron de desayunar y se fueron a cambiar de ropa para ir al instituto.

-Raúl ¿te vienes con nosotras?- le pregunto Tara de ventana a ventana.
-Claro, si me esperáis- dijo él.
-Como no te vamos a esperar- dijo ella guiñándole un ojo. Ambos se rieron y siguieron a lo suyo.

Las chicas terminaron de prepararse y salieron a la calle para esperar a Raúl, pero él ya las estaba esperando apoyado con la valla de casa de Tara, como siempre hacía.

-Hola chicas- las saludo.
-Hola- dijeron ellas al unísono.
-¿Qué vais a hacer hoy?
-Creo que hoy nos toca ir al centro a visitar el Museo Británico y dar una vuelta en la noria- anunció Tara.
-Sí y no nos hemos olvidado de la cámara- dijo Rocío y las dos chicas sacaron sus cámaras. Raúl sonrió con aquel gesto y que veía que se habían llevado muy bien.


Trascurrieron los días y Tara y Rocío lo pasaron estupendamente conociendo Londres. Pasaron un estupendo día en el centro, en las afueras, fueron de fiesta, conocieron a gente y sacaron muchísimas fotos para poder añadir alguna al collage de la pared de Tara. Tara practico español y Rocío ingles.



 Dos días antes de la despedida de Rocío

-¿Que pensáis hacer en San Valentín?- pregunto Rocío curiosa.
-Siéndote sincera, me gustaría hacer algo romántico para Raúl pero no se que podría ser- confeso Tara un poco triste.
-Mmm… Yo y mi novio vamos a ir un pequeño apartamento que tienen los padres de él, en Barcelona para tres días, si quieres podrías darle una sorpresa viniéndote con nosotros- le propuso ella- tranquila, es de dos pisos y hay dos habitaciones grandes para cada pareja- le guiño un ojo.
-No sé, no veo que sea muy buena idea, sería como invadir vuestro espacio- dice Tara un poco insegura.
-Tranquila, iba a venir otra pareja de amigos, pero al final han decidido hacer otros planes, si fuese una molestia no te lo diría- asegura Rocío- No tenemos que preocuparnos los unos de los otros, la casa está preparada para que cada piso sea una especie de casa individual y además… ¡Tiene piscina!- dice ella y ambas estallan en una carcajada.
-¿En serio que no es una molestia?- pregunta Tara.
-Mira, vamos a llamar a Sam, mi novio y ya verás cómo no hay problema- se saca el móvil del bolsillo y teclea rápidamente en su móvil y pone el manos libres.
-¿Si?- contestan después de dos pitidos.
-Hola guapo- saluda Rocío.
-Hola princesa, ¿qué tal por allí?- dice el chico tras el teléfono.
-Muy bien, estoy aquí con Tara, la chica de la casa en la que me e alojado esta semana- le informa.
-Hola- saluda Tara.
-Buenas- contesta él.
-Cariño una cosita, hemos estado hablando de San Valentín y he pensado que tal vez Tara y su novio, Raúl, podrían venir con nosotros a Barcelona- le explica- ¿te importa que vengan?
-Ningún problema, ya que Mael y Carolina no vienen, será genial tener compañía- dice el chico convencido con la idea.
-Gracias cariño, bueno, nos vamos que es muy cara la llamada desde aquí, nos vemos dentro de un par de días, te quiero- se despide Rocío.
-Adiós y gracias- se despide Tara.
-De nada mujer, adiós chicas, te quiero cariño- y después de un sonoro beso de la pareja cuelgan.
-Muchísimas gracias en serio- dijo Tara dándole un abrazo a su nueva amiga.
Se pasaron la tarde haciendo planes para San Valentín y pensando como sorprender a sus chicos.



-Muchísimas gracias por todo Tara- le agradece Rocío.
-Muchísimas gracias a ti- dice ella y las dos chicas se dan un gran abrazo.
-Nos vemos en un par de semanas en España, no hagas muchas locuras- dice Rocío- ¿no se lo has dicho aun a Raúl?.

Tara niega con la cabeza y las dos se ríen de nuevo, se caen muy bien y sabe que a lo largo del tiempo será una de sus mejores amigas.
Rocío se subió en el autobús de camino a casa, tenía unas trece horas de viaje asique Tara le regalo una mantita con los nombres de ellas bordados. Tara esperó hasta que su vista no alcanzaba a ver el autobús en el que su amiga volvía a casa, y ella también lo hizo.

-¡Raúl!- grita Tara que lleva cinco minutos gritándole pero el esta rascando las cuerdas de su guitarra con los cascos puestos y no la oye, asique Tara agarra un peluche y lo lanza de ventana a ventana acertando en su cabeza, cosa que hace que se gire bruscamente.
-Te parecerá bonita esta forma de aislarte- protesto ella.
-Lo siento princesa estaba componiendo una canción.
-¿Para quién?
-Para nadie, es solo por diversión- asegura el aunque es mentira.
-Bueno da lo mismo- dice ella quitándole importancia aunque sabe que la está mintiendo- Tengo una sorpresita para ti.

Dicho esto, Tara lanzo una piedrita a la que está atada una cuerdita.

-Tira de la cuerda- le dice ella.

Lo hizo y en el otro extremo de la cuerda hay una carta, la coge y la abre y de ella saca dos billetes de autobús.

-¿Qué es esto?
-Lee la carta- dice ella antes de responder.

‘’Hola guapo:
Sabes que dentro de unos días es San Valentín y Rocío me ha propuesto una cosa para hacer, va a ir con su novio a un apartamento en Barcelona y nos han invitado, su novio también está de acuerdo…’’

Raúl levanta la cabeza al terminar la carta y ve como su novia esta sonriendo y levantando una ceja a la espera de una respuesta.

-Me encanta Barcelona- dice él guiñándole un ojo.
-¿Eso es un sí? ¡En un sí!- dice Tara ilusionada.
-Estás loca- dice el divertido.
-Sí, loca por ti- dice ella y le manda un beso al aire.
-Bueno princesita a dormir que seguimos teniendo clase mañana- le dice el poniendo voz de padre mandón.
-Si señor- le sigue la broma ella.
-Buenas noches, te quiero.
-Y yo a ti.

Ambos se pusieron el pijama, apagaron la luz y se metieron en la cama, los dos tenían lo mismo en mente… San Valentin.




Este capitulo va dedicado a mi seguidora en twitter @rociio_97 espero que te guste :)
RIMA


                                                                  

Ya tenemos ganadora!!!!

''You belong with me de taylor swift'' era la respuesta del concurso que os propuse el otro día y lo ha adivinado mi seguidora en twitter @rocciio_97
 :
Enorabuenaa :))
Sera un personaje importante en el CAPITULO 13, ya lo veréis :))

Besos, Rima :)